La Era de Trujillo
Desde 1930 hasta 1961 el país estuvo bajo el dominio dictatorial de Rafael Leónidas Trujillo. Esta dictadura es
considerada como una de las más sangrientas, represivas y férreas de América Latina. Este periodo fue y es conocido
como la "Era del Jefe". A pesar de todo, el país siguió viviendo una bonanza económica gracias a la venta y producción
industrial del azúcar y otros productos agrícolas para la exportación, que eran enviados sobre todo a los Estados Unidos
y Europa. Trujillo fue uno de los hombres más ricos y poderosos de la historia dominicana, utilizando su poder para la
opresión del pueblo y el enriquecimiento personal y familiar. Curiosamente; Trujillo creó la imagen de hombre fuerte que
los dominicanos necesitaban para tener una economía estable y un país en paz. Se hizo ver a sí mismo como un
protector de la patria construyendo enormes monumentos, estatuas, parques y lugares a su honor; entre ellos, el
Monumento a la Paz de Trujillo en Santiago (hoy Monumento a los Héroes de la Restauración), creó la provincia Trujillo a
su honor, y también muchas escuelas y hospitales y parques, avenidas, calles y puentes que llevaban su nombre o de
familiares. El 60% de las industrias del país pertenecía a Trujillo, además de sus enormes propiedades y fincas,
haciendas y casas de veraneo. En 1937 ordenó una violenta matanza de ciudadanos de origen haitiano que vivían en la
zona fronteriza dominicana, en la cual se estima que murieron más de 15,000 haitianos. Esta decisión; personal e
inhumana; provenía de su deseo de dominicanizar la frontera. El racismo de Trujillo lo llevó a fomentar la inmigración de
miles de españoles, húngaros, japoneses y judíos, entre otros, con el motivo de "blanquear" la raza.